El terremoto da la oportunidad de ser más atrevidos en educación
El Mercurio, 29 de agosto de 2010.
Por Pamela Elgueda Tapia.
Paul Vallas, superintendente de reconstrucción educativa de Louisiana:
Invitada por el BID, esta autoridad educativa de EE.UU. estuvo en Chile para ver cómo se pone en pie el sistema educacional de la zona más afectada por el sismo.
Aparece con un café en la mano, dinámico, sonriente y transmitiendo la sensación de que no hay tiempo que perder. Y así nomás es. Porque Paul Vallas, el estadounidense que reconstruyó íntegramente el sistema educativo de Louisiana después del devastador paso del huracán “Katrina”, tiene en una hora más una importante reunión con empresarios chilenos, a los que intentará convencer de que inviertan fuerte en la educación.
Invitado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Vallas llegó el lunes a Chile a ver con sus propios ojos cómo está funcionando la reconstrucción de las escuelas en la zona afectada por el terremoto del 27 de febrero. Para eso se reunió con el subsecretario de Educación, Fernando Rojas, y el miércoles lo dedicó por completo a recorrer escuelas de Talca y Constitución, y a conversar con la autoridades locales y formarse una opinión de lo realizado.
“Lograr que un millón de niños volvieran a clases en 45 días es casi un milagro”, dice este profesor “certificado”, como aclara él mismo.
-¿No se habrá perdido la oportunidad de hacer las cosas mejor al hacerlas tan rápido?
“No, porque las autoridades vieron que lo más importante era que los niños no salieran traumatizados, y para eso, lo mejor era que recobraran sus rutinas lo antes posible. Y volver a la escuela era la mejor forma de hacerlo”.
-Me refiero a haber hecho un proyecto que uniera la reconstrucción de las escuelas con una mejora en la calidad de su enseñanza.
“Entiendo que mucho de esto son medidas temporales, y que las autoridades tienen planes a corto y largo plazo. Creo, también, que el Gobierno sabe lo que está haciendo y que está dispuesto a actuar con rapidez para llegar al siguiente nivel”.
-Usted consiguió que Nueva Orleans, el distrito escolar con los peores resultados educativos de su país, lograra mejorar de manera significativa. ¿Cuáles de las iniciativas que están aplicando allá pueden servir para que Chile mejore la calidad de su educación?
“Lo que ha logrado avanzar Chile en educación en los últimos 20 años es impresionante. Hay más oportunidades para educarse y mayor cobertura, pero no se avanzó tanto en calidad. Sin embargo, éste es un país muy atrevido en este tema; lo demuestra el programa de subvenciones, y el terremoto da una oportunidad para ser más atrevidos en educación. Además, es un país con altas expectativas en el tema, que no se conforma”.
-Sí, ¿pero cómo damos el paso a ese siguiente nivel?
“Creo que hay tres cosas que se pueden hacer: en el caso de las escuelas municipales se puede institucionalizar la excelencia adoptando una buena malla curricular, capacitando fuertemente a los profesores y entregándoles buenos materiales de apoyo para sus clases. Lo otro es que el Estado entregue a las escuelas particulares subvencionadas aún más apoyo monetario que la subvención. Pero hacerlo a cambio de que ellos no seleccionen a los alumnos, bajen sus aranceles y se comprometan a entregar los estándares más altos de calidad. Incluso que acepten tener una matrícula más amplia, abriendo un porcentaje de ella a los niños de bajos recursos y con necesidades educativas especiales”.
-¿Y el tercero?
“Chile tiene establecimientos de excelencia cuyo modelo se debería replicar por todo el país, quizás creando franquicias. Así se hizo en Nueva Orleans, donde aquellos colegios que no alcanzan los más altos niveles de calidad son traspasados a las buenas escuelas para que los administren. Esto no tiene impacto negativo en los niños, quienes se benefician al tener una mejor educación”.
-¿Y el costo monetario es alto?
“No necesariamente, porque la inversión fuerte se hace una sola vez, cuando se capacita a los profesores, se compran los materiales, se cambia la malla curricular. Y el costo de mantener esto no es alto”.
-En Chile hubo mucho debate acerca de si era conveniente que el Estado entregue dinero a particulares dueños de colegios, quienes también cobran arancel a los padres.
“No importa si el gato es negro o blanco, sino que cace ratones. Lo relevante es que el colegio cumpla con los estándares más altos, y en eso el Estado debe ser intransigente: si no cumple, no se le paga la subvención”.
-¿Cómo afrontaron el tema de la calidad de los profesores?
“El desafío es cómo ampliamos la oferta de candidatos de alto nivel para que enseñen. Y así como nos han ayudado programas como Teach for America y Teach Nola (con profesionales jóvenes de otras áreas que ofician de docentes), queremos ir más allá y estamos invitando a las universidades de Louisiana a darles la oportunidad a sus estudiantes para que egresen con dos títulos: el de abogado, médico o ingeniero, más una certificación en pedagogía”.
-Conseguir una educación de calidad parece bastante demoroso.
“No lo es. Si se capacita bien a los profesores, se los apoya en sus materias con buenos materiales, se exigen los más altos estándares de enseñanza, se eligen buenos modelos educativos y se replican las buenas experiencias educativas, esto no puede tomar más de dos años”.
Este reportaje lo puedes encontrar publicado aquí.
Contacto
Preguntas frecuentes
Transparencia


Metro Universidad de Chile - Teléfono: +562 3839328