Educación Hoy de ‘Carrera docente’

14 enero 2011

Estudiantes con altos puntajes que se matricularon en Pedagogía

El Mercurio, 14 de enero de 2011.
Por A. Muñoz y M. Van De Wyngard

“La sonrisa de los niños es impagable”

Futuros profesores explican qué los atrae de la Educación y por qué, en algunos casos, dejaron de lado carreras mucho más rentables.

Con 801,5 puntos de promedio en las pruebas de Lenguaje y Matemática de la PSU, María Josefina Jordán podría haber estudiado cualquier cosa. De hecho, en 2009 y comienzos de 2010 estaba entre Derecho, Ingeniería Comercial y Pedagogía. “Como que me fui motivando con la educación, me empezó a gustar cada vez más y dije voy a estudiar Pedagogía, que es lo que más me gusta”, explicó la joven, que ingresó en primer lugar a Educación Básica en la Universidad Católica.

Egresada del Colegio San Isidro de Buin, afirmó que su familia la apoyó completamente en su decisión de ser profesora, aunque hasta antes de matricularse su papá le decía, en tono de broma, que aún podía cambiarse a Ingeniería Comercial.

“Estaba buscando una carrera que ayudara directamente al país y yo creo que Pedagogía hace eso. Además, me encanta enseñar, hice clases particulares y ayudo a mis hermanos. También uno se da cuenta lo que influyen los profesores en uno”, afirma al explicar su decisión. Además de hacer clases, a futuro quiere dedicarse a investigar sobre nuevas estrategias de enseñanza.

Bernardita Wilson estudió por su cuenta para rendir la PSU y obtuvo 830 puntos en la prueba de Matemática y 780 ponderados. Con buenos resultados en la PSU y su vocación por enseñar se inscribió en Pedagogía en Música, en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (Umce).

“Quiero contribuir para que la educación en Chile mejore. La diferencia entre los colegios no debería ser tan grande”, afirma. Sobre su especialidad, explicó que toca piano, guitarra y flauta, porque toda su familia está vinculada con la música. Sus padres, hermanos y el pololo están felices con la decisión.

Cambio de carrera
Guillermo Araya iba camino a convertirse en ingeniero civil industrial cuando decidió que la educación era lo suyo. Por eso, dio la PSU y entró a Pedagogía Básica en la UC, la misma universidad en la que estudiaba Ingeniería.

En parte, su decisión estuvo marcada por la experiencia -muy positiva- de su hermana mayor, que es profesora diferencial. “Pedagogía es una carrera que, cuando uno la ejerce, es fácil entregarle cosas a la gente. Yo a veces voy donde mi hermana hace clases y la ayudo en sus actividades. La sonrisa de los niños es impagable”, explica.
Sobre por qué no ingresó directamente a Pedagogía, Araya dijo que antes sentía que la carrera no era valorada socialmente, lo que ha cambiado ahora.

Tras un paso por Literatura en la Universidad de Chile, Cristóbal Julio decidió dar la PSU e ingresar este año a Pedagogía en Castellano en la U. Metropolitana. Ingresó en segundo lugar con 751,9 puntos ponderados.
Cuando se inscribió para dar la prueba tenía otras carreras en la cabeza. Sin embargo, el año pasado iba en una micro por el sector sur de Santiago cuando una mujer y sus hijos pequeños se subieron a la máquina y comenzaron a intimidar a la gente. “Eso me llamó mucho la atención, y quise estar ahí, con ellos”, dijo al explicar su decisión.
El joven destacó que Pedagogía es una carrera donde se puede trabajar directamente por las personas y que el hecho de que su papá sea profesor, también influyó en él.

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